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TEMA DE ACTUALIDAD:
Los Grandes Aniversarios de Viet Nam
durante el año de 2005.
Este año de 2005, el pueblo de Viet Nam
celebra importantes aniversarios:
- El 03 de febrero: El 75 Aniversario de la Fundación
del Partido Comunista de Viet Nam, vanguardia y líder
indiscutible del pueblo de Viet Nam tanto en la etapa de lucha por
liberación nacional como en la actual construcción pacifica;
- El 30 de abril: El 30 Aniversario de la
liberación definitiva de Viet Nam de la dominación extranjera y
la reunificación del país;
- El 19 mayo: El 115 Aniversario del
Nacimiento de Ho Chi Minh, fundador del Viet Nam moderno;
- Y el 02 de septiembre: el 60 Aniversario
de la
Proclamación de la Independencia
de Viet Nam.
LA HISTORIA RECIENTE
Recorriendo estas fechas históricas, podemos
ver que durante los últimos 60 años, Viet Nam ha tenido un
protagonismo destacado en la historia de la humanidad.
En 1945: La Independencia
Nacional de Viet Nam y la Fundación
del Primer Estado Democrático y Popular en el Sudeste asíático. En agosto de 1945, en las condiciones
favorables creadas por la victoria de los Aliados sobre el
fascismo, el pueblo de Viet Nam se levantó en insurrección general,
tomó el poder de manos de los japoneses y puso fin a los 80 años de
dominación colonial francesa. El 2 de septiembre de 1945, el
Presidente Ho Chi Minh proclamó ante el mundo la Independencia
de Viet Nam y la creación del primer Estado Democrático Popular en
el Sudeste asíático. Este acontecimiento marcó no
solamente la emancipación de Viet Nam de la esclavitud colonial,
sino también el paso de Viet Nam de la era feudal-monárquica a la
democrática-popular, ofreciendo un buen ejemplo para otros pueblos
del mundo que vivían en similares condiciones.
De 1946 a 1954: La
larga resistencia anti-francesa. A partir de 1946, como
los colonialistas franceses volvieron en un intento de reconquista,
el pueblo de Viet Nam tuvo que llevar a cabo una guerra de
resistencia de nueve años hasta derrotar a los invasores
extranjeros en la histórica Batalla de Dien Bien Phu en 1954.
Aunque las condiciones internacionales en aquel momento no permitió
Viet Nam avanzar más allá de la liberación de la mitad
Norte del país, la victoria de la resistencia patriótica de Viet
Nam marcó el inicio del fin del sistema colonial francés, el cual
se desplomaría inexorablemente en los años siguientes en otras
partes del mundo, especialmente en África. De esa manera, Viet
Nam hizo una gran contribución al colapso del sistema colonial en
escala mundial.
De 1954 a 1975: La
victoria de una gran guerra popular frente a la brutal guerra de
agresión imperialista de los Estados Unidos. Después
de la derrota de los franceses, los Estados Unidos intervinieron
con la estrategia de imponer primero su dominación neo-colonial en
el Sur de Viet Nam para luego, atacar el Norte de Viet Nam y
dominar todo Viet Nam. El pueblo de Viet Nam se rebeló
inmediatamente y frustró los intentos de dominación neo-colonial; y
a partir de 1964, libró una titánica lucha contra las tropas
invasoras norteamericanas en el Sur y contra la guerra aérea de
destrucción de Estados Unidos en el Norte. En el clímax de esa
llamada “guerra local” hubo medio millón de soldados
norteamericanos combatiendo en el suelo de Viet Nam y se
lanzó sobre Viet Nam una cantidad de bombas mucho más grande
que la sufrida por toda Europa durante la segúnda Guerra Mundial.
Sin embargo, Viet Nam logró la victoria definitiva el 30 de
abril de 1975. Esta victoria no solamente completó la obra de
liberación y unidad de Viet Nam, sino además, causó profundos
trastornos a la estrategia global norteamericana y contribuyó a
crear condiciones favorables para la liberación y la independencia
nacional de muchos otros pueblos colonizados.
LA
RENOVACION SOCIALISTA:
CONTINUIDAD
Y DESARROLLO DE
LA OBRA DE
LIBERACION NACIONAL Y SOCIAL
Ho Chi
Minh, el Gran Patriota y Fundador del Viet Nam moderno siempre
decía que el deseo sublime de su vida era lograr que “Viet Nam
fuera un país independiente, libre y unido; que los vietnamitas
tuvieran una vida decente, sus niños gozaran de educación…”
Esta es también la aspiración profunda de todo el pueblo de Viet
Nam durante la larga noche de esclavitud colonial. En 1975, al
culminar la obra de la liberación nacional y reunificación del
país, una parte de dicha aspiración está realizada. El camino a
seguir es bien definido: edificar un país desarrollado, un
pueblo próspero, una sociedad justa, democrática y avanzada.
De 1976 a 1986
fueron necesariamente años dedicados a la superación de las graves
consecuencias de la guerra así como a la búsqueda de un modelo
adecuado y una estrategia correcta de realización. El Partido
Comunista de Viet Nam, en su IV Congreso celebrado en 1976, trazó
las primeras líneas de construcción del socialismo en Viet Nam.
Estas líneas dejaron sentada una orientación estratégica acertada;
sin embargo, los planes y métodos de realización resultaban
voluntaristas al chocar con la compleja realidad nacional e
internacional. Las graves consecuencias de la guerra, el
estancamiento económico provocado por el existente mecanismo de
gestión centralizado y burocrático, más el criminal embargo
norteamericano llevaron el país al borde de crisis. Entonces, la
renovación se impuso como un imperativo insoslayable para preservar
los caros logros de la lucha de liberación y conducir mejor los
destinos de la nación en la nueva etapa.
Una vez
más, el Partido Comunista de Viet Nam demostró su naturaleza de ser
no solamente el líder de la clase obrera y sino también el
representante de los intereses genuinos de toda la nación. Por una
parte, desplegaba una lucha resuelta e inteligente por romper el
embargo norteamericano y abrirse al mundo; y por otra, estudiaba de
manera critica y autocrítica la situación y los problemas
planteados al país y al sistema socialista mundial para sacar
lecciones y elaborar una estrategia correcta que pudiera sacar
adelante al país. Mientras tanto, las direcciones locales y las
masas populares mismas, campesinas en la agricultura y obreras en
las industrias, sin cruzarse de brazos ante las dificultades,
tomaban iniciativas e inventaban nuevas maneras para mover la
producción y la circulación mercantil y salvarse a si mismas.
Dichas iniciativas y medidas prácticas muchas veces llegaban hasta
romper con tabúes ideológicos y franquear barreras del viejo
y obstructivo mecanismo de gestión económica. Pero, por su eficacia
en reactivar las fuerzas productivas, contribuyeron decisivamente a
sugerir a la
Dirección Central del Partido y del Estado lo que
tendrían que hacer para preservar los logros alcanzados,
desarrollar el país y traer una vida mejor a un pueblo que lo había
dado todo por la causa de la independencia y la libertad de la Patria.
Y así, de
la voluntad política de los dirigentes y de la sabíduria de las
masas populares, se formuló en 1986, en el Sexto Congreso del
Partido Comunista de Viet Nam, la estrategia de renovación
socialista. Esta estrategia, por nacida de una realidad
diferente y por su naturaleza revolucionaria, es dotada de unas
virtudes que la distinguen de otros procesos contemporáneos en el
mundo. Estas virtudes son: Mantener firme la orientación
socialista, pero no defender un dogmatismo estéril sino optar por
una constante auto-corrección y perfección política, combinada con
justas y oportunas reformas económicas; aplicar la economía de
mercado, pero no someterlo todo a los antojos del mercado sino
ejercer un consciente control del Estado para garantizar la armonía
entre el desarrollo económico y el progreso social; preservar la
independencia y la soberanía nacional y, al mismo tiempo, abrirse
al mundo, combinando la movilización máxima de las fuerzas internas
de la nación con el aprovechamiento óptimo de las ventajas
ofrecidas por la humanidad y la época.
La renovación
política empezó con la decisión de aplicar en Viet Nam la economía
de mercado de orientación socialista y construir el estado
de derecho, que implica un gradual proceso de reforma y
adaptación de la
Constitución, las leyes y políticas puntuales
acorde con las exigencias del desarrollo económico y de la
sociedad. Esa renovación política también empezó con la conducción
de una política exterior de apertura e integración hacia el
mundo. Nuestra divisa es: estar dispuestos a ser amigos con todos
los países del mundo por la paz, la independencia nacional y el
desarrollo.
Como
resultados de este singular proceso de renovación, Viet Nam
ha experimentado en los últimos 20 años importantes transformaciones:
De una
economía central y burocráticamente dictada, Viet Nam tiene hoy una
economía mercantil y multi-sectorial. Esta
economía funciona según las reglas del mercado e incluye múltiples
sectores de propiedad, desde el estatal, el colectivo, hasta el
privado y el extranjero, así como varias formas mixtas. Todos estos
sectores forman partes orgánicas de la economía nacional y en
principio, tienen igualdad de derechos ante la ley. Actualmente,
los sectores no estatales, es decir, privados y extranjeros, están
aportando más de 60% del producto interno bruto (PIB) del país.
De un
país bloqueado, Viet Nam tiene hoy una relación exterior y una
integración económica internacional cada vez más amplias y
profundas. A raíz de la reunificación del país en 1976, Viet
Nam solamente tenia relaciones con un reducido grupo de
países, prácticamente reducidos al bloque socialista; hoy sostiene
relaciones multifacéticas con casí 170 países y territorios. Es
miembro de la
Asociación de Naciones del Sudeste asíático
(ASEAN). Forma parte del foro de Cooperación Económica de asía y
Pacifico (APEC). Tiene un Acuerdo Marco de Cooperación con la Unión Europea
en vigor desde 1995; ha roto el embargo económico norteamericano
desde 1994 y firmado con Estados Unidos un Acuerdo de Comercio
Bilateral desde 2001. Actualmente Viet Nam está en proceso de
negociación con vistas a adherirse a la Organización
Mundial de Comercio (OMC). El intercambio
comercial con los países del mundo está aumentándose a un ritmo de 10 a 20% cada año.
Las inversiones extranjeras en Viet Nam también se ha incrementado
año tras año, y hasta la fecha ha habido 5.130 proyectos de
inversión extranjera vigentes, con un valor de 45 mil 910 millones
de dólares. El valor ya ejecutado es de 26 mil millón de dólares
(50%). Las empresas con capital extranjero están aportando el 15%
del PIB de Viet Nam y ocupan un 30% de su valor de exportación. Con
todo esto, Viet Nam es hoy un factor importante de la paz, la
estabilidad y el desarrollo en el Sudeste asíático.
De una
economía subdesarrollada, Viet Nam está dotado hoy de una
estructura económica más moderna. Al salir de la guerra en
1975, Viet Nam era un país agrícola atrasado. Hoy ya tiene una
estructura económica más moderna: La industria y construcción ocupa
el 40,09% del PIB; los servicios, 38,15%; y la producción
agro-forestal, 21,76%. Se está trabajando para convertir Viet Nam
en un país industrializado por el año 2020.
El país
ha registrado un crecimiento económico rápido y firme, acompañado
de un constante mejoramiento social. Durante
la década de 1991
a 2000,Viet Nam registró un ritmo promedio
de crecimiento de 7,5% y duplicó su Producto Interno Bruto; de 2001 a 2004 se
mantuvo por encima de 7%. En el año pasado, esa cifra fue de 7,6%.
La renta per cápita de Viet Nam se duplicó en la etapa de 1995 a 2003. De
un país deficitario de alimentos y productos de consumo, hoy lo que
a Viet Nam le falta es mercado para vender sus productos. Aun más,
es un exportador de petróleo; es el segundo exportador de arroz del
mundo; está entre los primeros exportadores de café, té, pimienta,
caucho, etc.
Paralelamente
con el crecimiento económico, se ha prestado especial
atención al mejoramiento de las condiciones sociales y la
conservación medio-ambiental. Del total de las inversiones del país
un tercio está dedicado a las tareas de combatir el hambre y la
pobreza, al desarrollo de los recursos humanos, a la educación, la
ciencia y tecnología, la salud y la cultura. Viet Nam es reconocido
por el Banco Mundial como un destacado ejemplo en la batalla contra
el hambre y la pobreza. Actualmente, el hambre ya está erradicada.
El porcentaje de núcleos familiares en estado de pobreza ha sido
reducido del 17,2% en 2001 (2,8 millones de núcleos) al 8,3% en
2004 (1,44 millones de núcleos) - una de las reducciones de
pobreza más rápidas en el mundo, según el Banco Mundial. El 95% de
la población vietnamita es alfabetizada; ya se logró la
universalización de la enseñanza primaria y se está luchando por
lograrlo a nivel secundario. Hay un desarrollo económico-social
bastante proporcionado entre las distintas regiones del país.
Un Estado
del pueblo, por el pueblo y para el pueblo ha sido instaurado y en
constante perfeccionamiento, sirviendo de garante del
desarrollo y progreso del país, de la paz, la tranquilidad y la
felicidad de la gente. Los derechos democráticos del pueblo se
están cumpliendo según el principio de que los asuntos que atañen a
los ciudadanos y su solución deben ser informados a los
ciudadanos, discutidos y aprobados por los mismos, realizados y
supervisados por los mismos”. Los derechos ciudadanos, incluyendo
las libertades de creencia y de realizar actividades religiosas
legítimas, están claramente estipulados en la Constitución
y garantizados en la vida real. En Viet Nam existen más de 6
grandes religiones con alrededor de 20 millones de creyentes.
Existen también 54 diferentes grupos étnicos y las minorías étnicas
gozan de una atención preferencial por parte del Estado para
acelerar su desarrollo socio-económico y cultural. A pesar de tal
gran diversidad religiosa y étnica, los mas de 80 millones de
vietnamitas viven en unidad, solidaridad y armonía.
Con los
logros antes mencionados, Viet Nam está gozando de creciente
prestigio como una tierra de paz, seguridad y estabilidad, un buen
mercado para comercio e inversión, y una atractiva destinación
turística.
MEJOR
HOMENAJE A LOS ESFUERZOS
Y
SACRIFICIOS DE LAS GENERACIONES
ANTEPASADAS:
SEGUIR LABORANDO EL FUTURO
A pesar
de los importantes avances obtenidos, el pueblo y el Estado de Viet
Nam están conscientes de que el país aún es pobre. La renta per
cápita, si bien ha crecido notablemente, es apenas 400 euros al
año. El 80 % de la población vietnamita habita y trabaja en las
áreas rurales. La productividad es todavía baja. Millones de
personas son de familias seriamente afectadas por la guerra y
necesitan pensiones especiales para subsistir. Por otra parte,
mucho queda por hacer en la edificación de un buen Estado de
Derecho: el sistema legal es incipiente y requiere una constante
perfección; los vicios inherentes del poder, como el burocratismo y
la corrupción, etc. deben ser eliminados y prevenidos. En fin, al
pueblo de Viet Nam le depara una gran batalla por librar para
alcanzar plenamente los objetivos trazados. En esta batalla, los
vietnamitas como siempre seguirán haciendo el mejor de sus propios
esfuerzos; pero también necesitarán mucho de la solidaridad y
la cooperación de los pueblos amigos del mundo, sobre todo de los
país más desarrollados.
LAS
RELACIONES ENTRE VIET NAM
Y EL
REINO DE ESPAÑA ESTÁN EN
BUEN
CAMINO Y EN BUENA MARCHA
En el
conjunto de sus relaciones internacionales, Viet Nam concede gran
importancia a las relaciones con Europa. Y dentro de Europa, Viet
Nam aspira a desarrollar con España unos vínculos más amplios y
profundos. Por la similitud de carácter y manera de ser, los
vietnamitas sienten una simpatía casí innata hacia los españoles.
En el pasado, aún en las difíciles condiciones de la dictadura, el
pueblo español tuvo muchas manifestaciones de solidaridad con Viet
Nam en su lucha por liberación. En mayo de 1977, Viet Nam y España
establecieron las relaciones diplomáticas. Y desde entonces las
relaciones entre los dos países, tanto oficiales como populares,
han crecido sin cesar, adquiriendo una gran solidez. Nuestra meta
ahora es profundizar esas relaciones por medio del intercambio
económico, comercial, cultural y turístico. Dentro del marco del
Acuerdo de Cooperación entre Europa y Viet Nam, el intercambio
comercial entre España y Viet Nam ha crecido muy rápido,
registrando más de 450 millones de euros en el año 2004 (del total
de 6 mil millones entre Viet Nam y la Unión Europea).
Los turistas españoles van a Viet Nam en creciente número,
registrando un total de 12 mil en 2004. Lo que hay que impulsar es
la inversión española en Viet Nam, ya que España está muy atrás de
otros países de la Unión Europea. Por crear mejores
condiciones para esta actividad, los dos gobiernos ya concluyeron
en marzo pasado un Acuerdo para Evitar la Doble Imposición,
y muy pronto firmarán un Acuerdo sobre Promoción y Protección de
Inversión. España está ofreciendo un importante programa
de asístencia al desarrollo para ayudar a Viet Nam a superar las
consecuencias de la guerra y mejorar las condiciones sociales y
medio-ambientales. El intercambio cultural y académico también ha
ido fortaleciéndose para un mejor entendimiento mutuo entre los dos
pueblos. Aun existe un gran potencial por explotar y es de
esperar un gran desarrollo multifacético de las relaciones hispano-vietnamitas
en el tiempo venidero, en beneficio de los dos pueblos y en
contribución a la paz, la seguridad y el desarrollo del mundo.
Madrid,
septiembre de 2005.
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